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Piedra

Hace unos 6 meses se me destapó una muela. Solo se destapó un poquito así que dije: Luego voy al dentista.

Así pasó la primera semana y dije: Tengo que ir al dentista.  Pero me volví a distraer con la vida cotidiana.

Empecé a sentir que tenía que lavarme los dientes con un poco más de conciencia porque la muelita al cabo de 4 semanas ya tenía un hoyo un poco más grande que pequeño. Pero no me dolía.  Podía mantenerme bien. Aunque era un pendiente.

Cada inicio de semana decía: A ver si esta semana puedo ir.  Y adivinen qué… no iba. Ni en un meses, ni en dos , ni en tres.  No se si les ha pasado pero de repente lo urgente desplazaba a lo importante en la vida.  Era muy importante atender mi muela pero tenía cosas más urgentes que resolver. Hasta que, obvio, resolver el problema que tenía en la muela se convirtió en urgente.  Como a los 4 meses de haberse destapado ya tenía un hoyo considerable.  Ya me dolía cuando comía, el colmo fue ¡que lo dejé seguir creciendo!  Me lavaba los dientes y con eso mejoraba. Hasta que el dolor se convirtió en algo continuo. Y pasé una semana sin dormir. Tomando analgésicos fuertes para poder dormir.

¡Yo, muy mal!

Se había formado una caries tan grande que cuando llegué al dentista ya no hubo mucho que hacer por mi muela. De todas formas tratamos por un mes más de salvarla con medicamento y una tapada simple pero no sobrevivió.  Así que 6 meses después tuve que aceptar que la dra. Claudia, que por cierto es un ángel, me hiciera una endodoncia. Y al hacerla pues había que poner una incrustación. Que por fin terminamos hoy.

Lo que me hubiera salido $200, de la cita y una simple resina.  Se convirtió en una endodoncia $1500 y una incrustación, $1500 y 8 citas. Lo bueno es que para todo lo demás existe mastercard.

Y todo por posponer las cosas.

Me hubiera ahorrado $2800 y un montón de dolor y tiempo.

Pero lo aprendido está aprendido eso si.  Cómo me gusta pagar las lecciones de la vida.


 

20OCTUBRE2015 Actualización:

¡Yo muy mal!  De verdad que el ser humano es el único animal capaz de tropezar con la misma piedra dos veces y no aprender la lección.  Incluso seguir tropezándonos y a la 500… ¡seguir sin aprender la lección!

Así estoy de nuevo.  Una muela destapada y sin atender.  Prometo firmemente ir al dentista… la semana que viene jajajaja.

 

 

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La flojera y la desidia salen caras.
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